Serie sobre los participantes de la 17ª Feria Internacional Integral de Logística 2026 (LTT2026) — Parte 6
Quiere aliviar el trabajo de embalaje en planta. Por dónde empezar parece una cuestión de preferencia. Sin embargo, la guía oficial japonesa fija un orden.
La «Guía para la prevención del dolor lumbar en el lugar de trabajo», del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, dice lo siguiente sobre la manipulación de cargas:
Tómese como principio automatizar el trabajo mediante equipos motorizados adecuados; cuando ello resulte difícil, redúzcase la carga física mediante carros, equipos auxiliares y medios similares
Los equipos auxiliares no van primero. Primero va la automatización, y los auxiliares entran cuando automatizar resulta difícil. En muchas instalaciones ese orden está invertido.
Para lo que sigue siendo manual, la guía también da cifras. En trabajadores varones de 18 años o más, el peso manipulado solo con fuerza humana debería mantenerse en alrededor del 40% del peso corporal o menos; en trabajadoras de 18 años o más, en torno al 60% de esa cifra. Son deberes de diligencia; pero para las mujeres existe además una prohibición en el Reglamento de Normas Laborales para Mujeres: no debe asignarse la manipulación de cargas de 30 kg o más en trabajo intermitente, ni de 20 kg o más en trabajo continuado.
Leídas en conjunto, las exposiciones de maquinaria de embalaje de LTT2026 se dividían con nitidez en cuatro, según en qué peldaño de esta escalera de automatización situaba cada una su argumento.
Cuatro peldaños
| Peldaño | Lo que sigue haciendo la persona |
|---|---|
| ① Aligerar con una herramienta | Todo. La herramienta solo ayuda a la postura |
| ② Semiautomatizar sobre la mesa | Alimentar. Atar y envolver son de la máquina |
| ③ Subirlo a una línea | Mantener el flujo. Envolver, sellar y etiquetar son de la máquina |
| ④ Pasárselo a un robot | Preparar. Apilar es de la máquina |
Cuanto más se sube, menos hace la persona; pero más hay que saber antes de decidir. Peldaño a peldaño:
① Aligerar con una herramienta
Sin meter máquina: aligerar el propio trabajo. Sujeciones para el film estirable enrollado a mano, plataformas giratorias para hacer girar el palé: todas ellas herramientas para quitar del trabajo el agacharse y el girar el tronco.
El argumento central es que no hacen falta ni obra ni toma de corriente. Se deja en el suelo y funciona ese mismo día. En los términos de la guía, esto es la «reducción de esfuerzo» aplicable cuando automatizar resulta difícil.
Lo que se pasa por alto con facilidad es que este no es el peldaño más bajo. En una instalación que envuelve pocas cargas al día, quedarse aquí puede ser la respuesta correcta. Subir la escalera no es un fin en sí mismo.
② Semiautomatizar sobre la mesa
La máquina se coloca sobre la mesa de trabajo y la persona solo alimenta. Embolsado, cierre de la boca de la bolsa, envoltura de piezas pequeñas: todas ellas encabezadas por el alto mix y bajo volumen.
Lo que aporta este peldaño es mecanizar sin montar una línea. La distribución en planta no cambia; la máquina se apoya en la mesa que ya existe. Había ejemplos combinados con contadores y básculas, con la idea de reunir contar, pesar y envolver en un mismo recorrido.
Lo que hay que comprobar es la amplitud de su gama de referencias. Un argumento basado en alto mix y bajo volumen significa, a la inversa, que habrá cambios de formato. Cuántas referencias y con qué frecuencia se cambia. Si eso no está resuelto, la máquina se detiene en planta.
③ Subirlo a una línea
La máquina trabaja de forma continua desde la entrada hasta el sellado. Embolsadoras de carga lateral, embolsado que ajusta el largo a cada bulto, formado y cerrado de cajas, envoltura con film estirable: esta era la franja más densa de expositores.
Lo que destacaba en el argumento era la temporada alta. La capacidad no se necesita todo el año; falta solo cuando los envíos se disparan. Frente a eso aparecía el alquiler por un periodo determinado: tratarlo como gasto y no como inversión en equipo.
El segundo tema era el ahorro de material de embalaje. Hacer la bolsa a la medida del bulto, envolver siguiendo el contorno de la mercancía: todo ello mostraba que el motivo para meter una máquina no es solo el coste de personal. Si baja el material, también se mueve el coste de transporte.
Lo que hay que comprobar es cuántas unidades al día y cuántos segundos se admiten por unidad. La cifra del catálogo es un techo, no la media de la planta.
④ Pasárselo a un robot
Pasar a la máquina el trabajo de apilar cajas sobre el palé. Este era el peldaño que encaja de forma más directa con la guía: una persona apilando sacos de 20–30 kg durante toda la jornada choca de lleno con las cifras de peso anteriores.
Lo que ha cambiado en este peldaño es el tratamiento del vallado de seguridad. Se exhibían configuraciones capaces de trabajar en el mismo espacio que las personas, lo que elimina la superficie que ocuparía la valla. Por eso en el argumento no solo aparecía ahorrar mano de obra, sino también ahorrar espacio.
Lo que hay que comprobar es qué se apila. Una caja y un saco grande se agarran de forma distinta. Patrones de apilado, separación por destino de entrega, estabilidad con carga pesada: nada de eso se decide hasta que se deciden las referencias.
Una línea que cruza los peldaños: cambiar el material
Al margen de los cuatro peldaños, hubo un tema presente en todos ellos: cambiar aquello con lo que se envuelve.
Máquinas que fabrican relleno de papel in situ, máquinas que parten de papel recuperado, propuestas para sustituir el fleje plástico por fleje de papel, adhesivo en lugar de film para evitar que la carga se desplace: la historia de la máquina y la del material convivían en el mismo expositor.
El motivo es sencillo: si se cambia el material, cambia la máquina. El papel no corre por la misma máquina que el film. El cambio de material hay que decidirlo casi al mismo tiempo que la elección de la envasadora. Fijar antes uno de los dos estrecha las opciones del otro.
Visto desde el lado del importador
Lo común a los cuatro peldaños era la negativa a mecanizarlo todo de una vez. Empezar sobre la mesa, alquilar solo para la punta, ceder únicamente el apilado: cada opción mantiene pequeña la puerta de entrada.
Sobre esa base, en la práctica de importación el orden decide. Hasta que no se fijan las referencias, no se fija el peldaño. Qué se embala, cuántas unidades al día, cuántos segundos por unidad y cuántas personas lo hacen ahora. Con esos cuatro datos, el peldaño adecuado se estrecha enseguida. Elegir máquina sin ellos deja una capacidad que sobra o que falta.
Y de vuelta a la guía: las cifras de peso, y la prohibición del Reglamento de Normas Laborales para Mujeres, se aplican se instale o no una máquina. En paralelo al estudio del equipo, conviene averiguar qué peso levantan hoy sus trabajadores. Esa parte se resuelve antes que la del equipamiento.
Déjenos asumir las consultas de forma conjunta
Las empresas que participan en una feria esperan que se las contacte. La dificultad es que acercarse a ellas una por una supone un flujo continuo de llamadas comerciales, también de firmas cuyas condiciones no encajan. Cuantas más sean, más pesado resulta, y comparar opciones deja de ser posible.
Tenemos ordenado el contenido de todas las exposiciones de esta feria y en el recinto entregamos nuestra tarjeta a cada empresa. Díganos qué embalan, cuántas unidades al día, cuántos segundos por unidad y cuántas personas lo hacen ahora, y trasladaremos la pregunta a las firmas cuyas condiciones encajen, para devolverles después las respuestas reunidas. No facilitaremos sus datos de contacto a ninguna de ellas sin su consentimiento.
Lo que ofrecemos es información. No somos distribuidores ni titulares de derechos de venta de ninguna empresa concreta; presentamos varios peldaños en paralelo para un mismo proceso. Como empresa dedicada a la importación y distribución de medicamentos, cosméticos y alimentos, explicaremos además cómo se mueven el etiquetado y la inspección cuando cambia el material de embalaje.
Fuentes primarias consultadas
- Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón — Guía para la prevención del dolor lumbar en el lugar de trabajo (anexo de la Circular Kihatsu 0618 n.º 1)
- Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón — Impulso de la prevención del dolor lumbar en el lugar de trabajo (materiales de la guía)
Este artículo ordena tendencias a partir del contenido de las exposiciones publicado por el organizador y de la información hecha pública en la web oficial de cada empresa. No se citan nombres concretos de productos ni de empresas, ni se establece comparación o valoración de superioridad. La información publicada corresponde a agosto de 2026. El alcance de la guía y del reglamento, y las medidas exigidas, varían según el trabajo real; que sean aplicables en un caso concreto corresponde determinarlo a las autoridades competentes.



